si existiera un Dios
(poemas de soledad y soldaditos -1998)

si existiera un Dios
preferiría que fuera mujer
y así hablarle de tú y de ti
y que me aconsejara
preferiría que fuera mujer
y que fuera mi amiga
y que su sexo no fuera barrera
sino pretexto que fuera mujer y amiga
de aquellas que dan la vida
cada vez que lo solicitas
que fuera mujer y amiga
para que me escuchara y me consolara
y cerrara mis heridas.

si existiera un Dios
en definitiva me gustaría que fuera como tú,
aunque entonces… ¿yo qué haría?

y tú tan funeraria
(poemas de soledad y soldaditos -1998)

yo que vengo huyendo del hielo
de los polos terrestres, de los opuestos,
yo que corro del desvelo,
de escribir de noche por no poder hacerlo.

y tú tan funeraria, tan paredes grises,
tan cuarto sin ventanas.
tú que has sido calle mojada, espejo roto, pez sin agua.
apenas ayer creí haber encontrado un manantial
y hoy descubro agua salada,
son tan altas las paredes del deseo que es difícil escalarlas

no volveré a intentar tomarte por asalto,
y pienso que es poco probable que tus puertas se abran,
parece un nuevo error de posibilidades
que tu honor de dama frágil
concuerde con mi amor de hombre en celo.

tengo un año más
(poemas de soledad y soldaditos -1998)

tengo un año más y no sé dónde ponerlo,
¿para qué lo uso?
¿de verdad lo necesito?
prefiero seguir siendo la imagen desgastándose.
papel amarillento clavado en la pared
con tachuelas en la frente.

me gustaría tenerte desnuda ahora…
(títeres de tú – 2000)

me gustaría tenerte desnuda ahora y poder hablar de tu cuerpo
de la distancia exacta que hay entre tus senos
me gustaría poder contarles de tus piernas,
ese par de tijeras con las que has podado mis pudores
con las que abrazaste mi inocencia;
hablarles de tus manos,
y de las caricias que éstas encierran,
de tus ojos y la paz con la que nado en ellos,
de tus caderas firmes y de tu vientre plano;
de tu sexo, ese eterno manantial de mis pecados,
de tus pies que marcan mis pisadas,
de tus uñas y cómo dibujan con la sangre de mi espalda,
de tu lengua como ágil oponente de mis dientes
y de toda tú cuando estás desnuda...
me gustaría tenerte desnuda ahora, aquí,
para no contarles nada.

siempre he sido mi casa…
(títeres de tú – 2000)

siempre he sido mi casa
el lugar al que vuelvo cuando todo oscurece
me encierro y miro por la ventana
la noche, mi corazón desnudo,
te dibujas en el cielo como tormenta que se acerca.
viene el viento devorando distancia,
calándome hasta los huesos,
rugiendo porque no contesto...

no vuelo por no saber que el cielo
me tiene un lugar preparado.
me dedico a ver cómo arrancas suspiros
y árboles a tu paso.
desde mi casa, mi ventana te admira
yo sólo soy un espectador,
alguien que ha aprendido a corear tu pasión
gritando miedo
esperando

siempre he sido mi casa
y a puertas abiertas te espero.

mejor la cama destendida…
(títeres de tú – 2000)

mejor la cama destendida
que tu ausencia a mi lado
mejor sus besos
que tu nombre en mi boca
y yo primavero y otoño
en menos de una hora
mientras la conozco, se va uniendo a mi olvido.
esto es un tornillo, una espiral, un ciclo:
esto de no tenerte y buscarte en pechos desconocidos,
en un nombre que no recuerdo,
en un vientre al que no vuelvo.
es un punto más a la lista de fracasos
que guardo en el cajón,
junto a tu recuerdo.

costo / beneficio
(títeres de tú – 2000)

sería bueno convencerte de las ventajas de tenerme
presentarme un día a tu puerta y con un catálogo a color
venderte la idea de un amor compartido, por semanas, para dos
en algún lugar paradisiaco, como puede ser mi habitación.
por la noche siendo sombras nos inventaríamos el uno al otro
y de mañana me vestiría de luz para abrazarte mientras duermes;
me encontrarías como fruta al desayuno
y al resbalar por tu boca el sabor te resultaría familiar;
voltearías a la cama, sintiendo que estoy ahí pero sería tarde
yo ya habría volado al clóset, para esperar a que vistieras
de cal y canto sobre tu cuerpo con mi blanca sombra terciopelo;
sería la envidia del las aguas y los soles,
del viento ocuparía el lugar en tus pulmones,
para que no me olvides
para que no me olvides
sobre tu pecho anidaría cual voz con alas
para volar rompiendo silencios que no existen.

mientras dure
(títeres de tú – 2000)

no me importa mostrarme débil mientras escribo,
si aún no soy fuerte, ni nunca lo he sido
no he aprendido a amar como aquí juegan.
yo amo con los codos, con el sueño, con la voz.
no tengo objeción en no ser correspondido,
no me importa cuánto vivan mis amores,
yo amo mientras dura, mientras puedo,
mientras se vacía el vaso y emprendo mi camino.
no entiendo cómo aman los humanos
por eso estoy aquí contigo: por tu duda,
por todo lo que no sabes ni averiguas
por todo lo que das sin saber siquiera que tuviste.
amo tus alas, tus vuelos, tus caderas
donde termina mi noche, mi nostalgia.
no me importa que no entiendas que te amo,
que dudes y llores y preguntes y reclames.
yo te amo,
mientras dure.

él le pertenece a ella…
(títeres de tú – 2000)

él le pertenece a ella
y ella pertenece al pasado.
y las risas, los gritos y los reclamos,
esos no pertenecen a nadie,
esos se los regalo.

él la ve con ojos llorosos,
ella ya no lo mira, pero se acuerda de él por unas fotos,
unas fotos viejas que se han ido desgastando
igual que las promesas de amor eterno que se perdieron con los años.

ella esta cansada y aburrida,
él esta mirándola y casi no ve nada
¿de qué se habrá enamorado?
¿por qué ella se ve como el humo?
¿por qué él se pasa la vida inventando?

arboledas
(títeres de tú – 2000)

no me gusta ya caminar por estas calles
por no llenarme las suelas de recuerdos,
dejaría tantas primeras veces en la alfombra
que me sentiría sitiado.
sería como volver al parque de los niños
donde los columpios juegan solos y se oxidan
y se mueren colgados en cadenas de tristeza;
volver al parque donde los pájaros se han ido,
donde ya nadie escala los árboles, ni nada en la tierra.
creo haber escuchado en el silencio de mi calle
las bicicletas y patines de cuando era niño,
sólo que no di la vuelta por no ocultar con mi sombra
al niño que seguiré siendo ahí, en ese momento.

no, no me gusta salir ya de casa
en cada cuadra encuentro risas, anécdotas, silencios,
luz de faroles, olor a comida de casas ajenas,
el camino a la fuente que siempre está seca
y a la iglesia en la que nunca creí.
no me gusta ya encontrarme las calles solas,
las esquinas sin mi gente, sin su risa;
caminar con mi sombra solitaria entre la tierra
y ser un extraño para las nuevas voces, las nuevas reglas.
no quiero ver las casas que visité deshabitadas,
no quiero llamar a un timbre sin estar seguro.
no quisiera ver de nuevo a las jacarandas secarse,
no las quiero ver florear.
me resulta difícil encontrarme varado,
creo que es tiempo de cambiar el rumbo,
subir las velas y buscar la roca para encallar
y al mismo tiempo salvarme.

sin sed
(en horas hábiles – 2003)

no busco intoxicarme
ni perderme, ni perderte,
quiero entender lo que pasa.
no enternecer ni provocar miradas
entre quienes me conocieron de antes.
no quiero un “antes” y un “después”,
no en la misma vida.
yo busco una estocada limpia
que corte con lo que no me deja avanzar.
busco amar y ser amado,
compartir mi tiempo,
no regalarlo ni robar ajenos.
amanezco siempre con sed
y quiero agua y besos a tiempo.
que no me llame quien no me quiera
porque yo haré lo mismo.
quiero desprenderme de esta urgencia,
de la necesidad de recordar el pasado,
quiero tener más porqués para andar en el presente,
quiero salir de mi casa sin miedos, sin fobias,
no volver a donde fui feliz,
conocer otros lugares.
en resumen quiero llamarte y proponer un cambio,
aclarar las cosas y que amanezcas sobre mi pecho
y yo sin sed,
amándote sin remedio.

y que amanezcas sobre mi pecho,
y yo sin sed.

en horas hábiles
(en horas hábiles – 2003)

guardar silencio.
a veces debería guardar silencio,
callar lo que veo, lo que escucho,
voltear la cara y no darme cuenta;
volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol.
tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos,
pero resulta que no puedo.
no vivo por pasar el rato
ni acumulo ideas para ser más sabio
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,
siempre a solas, bien alto.

peleé con algunos por lo que hago,
un día crecieron notas de mis dedos
y fueron otros los que las tocaron,
me propuse extrañar tan sólo en un horario.
hablo de amor porque lo busco,
intento comprenderlo y no me es fácil.
evito la intelectualidad tanto como puedo
y me aburro como nunca con quien me toma por eso.

pasa que no estoy listo,
nunca estoy listo,
y todo me sorprende y me provoca.
me extrañan tanto los aplausos
como los abucheos.
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento,
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.
estoy jugando, es cierto,
pero es que alguien se robó mi infancia cuando todavía era mía
y no por eso crezco,
y no por eso grito.
grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.

a veces cuando salgo, camino un largo rato
sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,
me siento en las banquetas y fumo un poco
mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.
esa es mi vida, cazar ideas,
soñar despierto y casi siempre hablar dormido
y de vez en cuando,
cuando estoy de suerte,
hablar contigo.

fíjate dónde caminas
(fíjate dónde caminas – 2005)

fíjate dónde caminas
me dijo mi padre, que es a la vez un búho y una nube grande.
de cada paso guardo un recuerdo
de cada adiós, un hasta luego,
de cada libreta, el silencio del último verso.
a donde quiera que fui no me esperaban
en cualquier equina encontraba un futuro muerto
y en el horizonte alcance a ver el presente huyendo

fíjate bien dónde caminas,
ten cuidado de que tus pies te acerquen en realidad a tu destino,
huye de los recuerdos como de los prestamistas,
sé transparente como medusa
y por quemar,
quema todo ante tu partida

no busques ser perfecto, tan sólo sé honesto,
aviva los sentidos y las pasiones,
cultiva plantas curativas en tu sombra
y peces de colores en el pecho y en las palmas de las manos.
mata tus miedos, ahógalos en la pileta
y pon tu ropa sucia a remojar en esa agua luego,
que no te quede una mancha, un pelo,
o un intestino colgando.

éste soy yo
(fíjate dónde caminas – 2005)

éste soy yo.
éste soy yo intentando prender fuego,
haciendo llover mientras lo intento,
éste soy gritándole a mi sombra que no me deje.
éste soy yo, temblando.

soy yo el que te ha ahuyentado,
el que muere por ti y tu boca,
soy el que le roba palabras a la noche,
el que abusa del ron y la memoria.
éste soy yo, culpable.

soy y siempre he sido el que huye,
el que teme a los espejos y a las fotografías,
el que duerme solo y hace llamadas a deshoras.
soy yo el que no responde.

éste soy, el que sobrevive a su ausencia,
el que se suicidó de niño
soy el que vota, el que cumple, el que saluda,
soy el que mienta madres al volante.
éste soy yo, perdido.

éste soy, cubierto de ropa, de piel, de mugre
relleno de tripas, de sangre, de ausencias.
soy yo naufragando, renaciendo, conquistando.
soy el que tú conoces, el que nadie ha visto.
éste soy, y también no soy éste.

soy tan poco y soy todo lo que tengo,
soy manos vacías, cartera vacía, cama vacía.
soy necedades, cobardía, indecencias;
soy todo tacto, corazón y oídos.
soy para ti, quien quiera que tú seas